Post by Patricia Mejalelaty
Directora Ejecutiva |Estrategia, Sustentabilidad, Narrativa Pública- LSE W50
A veces el inicio del año se parece a un rompecabezas. Las piezas que empezaste a mover meses atrás finalmente encuentran su lugar. Otras no encajan. Y algunas te obligan a revisar todo el esquema. Abril tuvo algo de eso. Algunas piezas encontraron su lugar. Este sábado, en un espacio de narrativa pública que facilitamos junto a Mariana Garza French y a Ana María González-Forero para un grupo de líderes de distintos lugares de Latinoamérica, volvimos a encontrarnos con personas comprometidas, con trayectorias sólidas, acostumbradas a explicar muy bien lo que hacen. Pero allí no estábamos para ello. Al menos no ayer. El foco tenía que cambiar. De la causa al líder. Y cuando la propuesta quedó develada, apareció primero la hoja en blanco. Hubo que volver atrás para desarmar ese libreto que aprendimos a repetir. No fue un proceso sencillo. Tuvimos que indagar. Fuerte. Regresar a experiencias que habían quedado veladas por años de recorrido. Así aparecieron imágenes que remitían a la infancia, a pérdidas de la adolescencia, a experiencias que habían desafiado tan fuerte los valores en los que habíamos sido formados, que ya no las podíamos ignorar. Y también frases que hablaban de límites, de decisiones que en su momento no habían sido elegidas pero que tuvimos que aceptar. La narrativa pública —como la plantea Marshall Ganz— no busca explicar lo que hacemos. Busca hacer visible por qué estamos donde estamos. Este fue el primero de tres encuentros. Nos dejó preguntas abiertas. A ellas deberemos volver. #NarrativaPública #PublicNarrative #LiderazgoConPropósito #Latinoamérica #Liderazgo