Post by Mariel Hawley

Fundadora de Queremos Mexicanos Activos | Conferencista Internacional | Board Member | Bienestar Laboral y Cultura Organizacional

Hay premios que brillan… y otros que se sienten He nadado contracorriente, donde avanzar se vuelve un ejercicio de paciencia, una brazada a la vez. En la oscuridad, donde no ves más allá de la siguiente brazada. En mares helados, donde el frío comienza a paralizarte y llega el momento en que te cuestionas todo, incluso el por qué estoy ahí y sin embargo, he seguido. He nadado atravesando bancos de medusas, sintiendo piquetes en todo el cuerpo. Porque hay algo más fuerte que el miedo. Más fuerte que el cansancio. Más fuerte que la duda y el dolor. El propósito. Cada nado una causa. A lo largo de casi tres décadas nadando en aguas abiertas, he recibido reconocimientos que agradezco profundamente: • Mujer Construye, otorgado por el Observatorio de la Mujer de América Latina A.C. • Medalla Omecíhuatl por labor filantrópica, otorgada por el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México • Reconocimiento a mujeres por Mundo Ejecutivo • Selección dentro de “Las 32 Mujeres” por la revista Quién • 100 Mujeres Poderosas por Grupo Expansión • Mujer Her For She por Hershey’s • Premio a la Mujer por CONADE y el Instituto Nacional de las Mujeres • Premio Mont Blanc “Mujer que abre caminos” Además de dos Récords Guinness derivados de mis travesías en el agua. Pero con el tiempo entendí algo importante: los reconocimientos no son la meta. Son consecuencia. Son el reflejo de algo mucho más profundo: la constancia, la disciplina, el propósito… y sobre todo, la decisión de seguir, incluso cuando nadie está viendo. Ninguno de esos premios estuvo conmigo en el momento más difícil. Ninguno estaba ahí cuando el mar se volvía infinito. Cuando el cuerpo quería detenerse. Cuando la única opción era confiar… y seguir. Porque los premios se reciben en tierra firme. Pero la historia se construye en lo invisible. En cada brazada que nadie aplaude. En cada día que decides no rendirte. En cada momento donde eliges avanzar, aunque no tengas certeza. Hoy entiendo que todo ese camino no era solo para cruzar mares. Era para algo más grande. Era para poder salir del agua… y ayudar a otros a moverse. En Queremos Mexicanos Activos he encontrado una nueva forma de nadar. Una donde el reto no es una distancia, sino una realidad: Un país donde millones de personas han dejado de moverse. Donde la inactividad se ha vuelto silenciosa… pero profundamente peligrosa. Y entonces entendí algo: Así como en el mar, en la vida también hay corrientes que te arrastran. Y si no haces nada… te llevan. Por eso hoy mi propósito ya no es solo cruzar océanos. Es ayudar a que más personas se pongan en movimiento. A que las organizaciones entiendan que cuidar la salud de su gente es una forma de liderazgo. A que cada persona recuerde que su cuerpo… es su primer hogar. El verdadero reconocimiento no es un premio. Es saber que tu historia sirvió para que alguien más no se rindiera. “Los premios cuentan lo que has logrado… pero el propósito revela para qué lo hiciste.”

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