Post by José Obswaldo Pérez Ascanio
Doctor en Ciencias de la Educación, UNERG
#ARTICULO | En febrero de 1939, el encuentro entre el paleontólogo estadounidense George Gaylord Simpson y el médico José Francisco Torrealba en el corazón del estado Guárico desenterró mucho más que un fósil gigante. Este hito científico, oculto en las sabanas de Zaraza, demostró que la periferia geográfica no limita la vanguardia intelectual y cimentó un diálogo universal desde el llano venezolano.