Post by José Manuel Azpiroz

Responsable de la Comunicación de las empresas de Grupo Elektra en Grupo Salinas #DirCom #CCO

Ayer pasé a darle un abrazo a la familia de Oscar Levin Coppel, especialmente a sus hijos Esteban y mi querido Julián Julian Levin Balcells, por su lamentable fallecimiento. No sorprende el cariño de tanta gente a lo largo de una trayectoria de tanto tiempo. Oscar Levin fue un político brillante, comprometido y audaz. Patriota, ejemplar. Pero lo que no deja de llamarme la atención es que vi ahí a los maoistas, a los de izquierda radical, a los priistas de antes, a los de después, a los de ahora, a panistas, expanistas, neoliberales, conservadores y a los más liberales… estaban todos. Y pienso que una de las tragedias de nuestro país y de los legados más nefastos de MORENA ha sido la cancelación del debate y de la pluralidad. La imposibilidad de dialogar con el otro. De “hacer política”. Va ganando la visión monolítica de quienes se sienten superiores moralmente y únicos dueños de la verdad (algo que además es falso). ¿Saben cuántas veces en ocho años se han sentado la presidenta y el expresidente con los líderes de todos los partidos políticos de México? CERO. ¿Saben cuántas veces en ocho años se han sentado la presidenta y el expresidente con los líderes de las fracciones parlamentarias? CERO. ¿Con periodistas críticos? CERO. ¿Con líderes de organizaciones de las sociedad civil no afines a MORENA? CERO. Sin comunicación abierta, sin diálogo ni empatía; sin la voluntad de mirar y entender al otro, la democracia es imposible. Y eso ha hecho la 4T los últimos ocho años, cancelar la posibilidad de “hacer politica”. De manera perversa ha ido erosionando y despreciando a la democracia, con la firme intención de acabar con ella. Otra tragedia, pues.