Post by Georgina Paladino
estratega de comunicaciรณn y prensa โข gestiรณn cultural e institucional โข curadurรญa de narrativas urbanas y paisaje โข creadora de contenidos
Hace unos dรญas leรญ que ๐๐ผ๐น๐ผ ๐ฑ๐ฒ๐ฑ๐ถ๐ฐ๐ฎ๐บ๐ผ๐ ๐ฏ๐ฌ ๐๐ฒ๐ด๐๐ป๐ฑ๐ผ๐ ๐ฎ ๐บ๐ถ๐ฟ๐ฎ๐ฟ ๐๐ป๐ฎ ๐ผ๐ฏ๐ฟ๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ฟ๐๐ฒ. Esa frase me pareciรณ tan ridรญcula como potente y me quedรณ resonando en la cabeza.ย Inmediatamente lo asociรฉ con mi visita a las muestras de ๐ก๐ถ๐ฐ๐ผ๐น๐ฎ ๐๐ผ๐๐๐ฎ๐ป๐๐ถ๐ป๐ผ, ๐๐ฎ๐ฏ๐ถ๐ฎ๐ป๐ฎ ๐๐บ๐ผ๐น๐ฎ y ๐ฃ๐ฎ๐๐ฟ๐ถ๐ฐ๐ถ๐ฎ ๐ฆ๐ฝ๐ฒ๐๐๐ผ๐ en el ๐ ๐๐๐ฒ๐ผ ๐๐๐๐ฒ๐๐ฒ๐ de Rosario. Me tomรณ tres intentos, tres estados de รกnimo y dos puertas de ingreso distintas llegar hasta acรก: entrelazada, agotada y poseรญda.ย Escribรญ sobre el enmaraรฑado del que formamos parte y que el bosque, suele tapar. ๐ย ย ๐ณ๐ ๐๐๐๐๐ฬ๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ฬ: