Post by Florencia Poblete
Marketing Vitivinícola y Estrategia de Marca | Optimización Comercial para la Industria del Vino | Fundadora de Vinos Vivos
🍷 De la incomodidad a revolucionar la carta de vinos: mi paso por la gastronomía sanjuanina Durante años me alejé de la gastronomía. Pasé por todos los puestos (bacha, camarera, encargada) y juré no volver. Me recibí de viticultora y enóloga, pero en la bodega sentía que algo faltaba: no quería ser "una enóloga más haciendo lo que hacen los enólogos". La vida me trajo de vuelta al rubro gastronómico, esta vez por necesidad. Pero en octubre de 2025 algo cambió cuando llegué a Chuchoca. Lo que empezó como "un trabajo más" dio un giro de 180° cuando desde la gerencia vino un freno de mano directo: “Necesitamos tus servicios profesionales”. Ahí se encendió la luz. ¿Cómo encaja la enología en la dinámica de un restaurante vanguardista? El desafío fue llevar la enología técnica directo a la mesa y ponerla al servicio del consumidor final. Este fue el plan de acción que trazamos: 📍 1. Diagnóstico y territorio Decidimos construir la carta desde el territorio. Quería que la gente conociera San Juan a través del vino, sin abrumar al comensal con un cuerpo bibliográfico de 50 etiquetas inaccesibles. 🍷 2. Un concepto dinámico (4x6) Seleccionamos 4 Indicaciones Geográficas y 1 bodega por IG como protagonista mensual. 6 etiquetas por bodega (desde entry level hasta tope de gama). Catas exclusivas y eventos temáticos (el Día del Malbec, homenajes, maridajes especiales). Darle a la carta el aire y el espacio que el vino necesita para ser apreciado. 🤝 3. Curaduría independiente y profesional Trabajar con la libertad de elegir vinos por su historia y calidad —y no por presiones comerciales o promociones de distribuidores— fue el verdadero cambio de paradigma. Humanizar la venta, comunicar con criterio y explicar qué hay detrás de cada copa. 💡 La lección que me llevo La enología no termina en la bodega. Hace falta ponerla al servicio de los intermediarios, de los mozos, del cliente que quiere disfrutar sin solemnidades. Para cada consumidor hay un vino, y para cada vino, un consumidor. Se terminan meses de una experiencia enormemente fructífera. Más allá de los números e indicadores positivos, me quedo con el valor intangible: la educación del consumidor, las conversaciones compartidas y la revalorización de nuestra identidad local. Le pongamos soda, hielo, o lo tomemos de la forma más purista: nunca dejemos de consumirlo con conciencia, respeto y pasión. Gracias a Chuchoca por la confianza. ¡Aguante el vino sanjuanino! 🥂
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