Post by Feliú Vertical
Colgado profesional y escritor con 47 novelas auto publicadas en Amazon
En las profundidades de una gruta del Alto Guadalquivir, un dragón primordial guarda el manantial que da vida a la antigua Auringis. Desde tiempos ibéricos, los pueblos lo apaciguan con sacrificios, hasta que Aníbal Barca, el león de Cartago, lo desafía y es humillado: la bestia devora a sus hombres y lo hiere en el orgullo. Jurando venganza, Aníbal muere décadas después en esa misma cueva, partido en dos por las fauces del monstruo ante los ojos de su hijo Asdrúbal, quien inicia un juramento eterno: algún día, un Bárcida matará al dragón y restaurará la gloria perdida de su linaje. Siglos después, un astuto pastor judío, Eliazar ben Ezra, envenena al dragón y descubre los huevos en su guarida. Uno lo entrega al emir Abderramán I, quien lo sepulta en una columna de jaspe de la Gran Mezquita de Córdoba; el otro, disfrazado como joya de oro por un orfebre maestro, es ocultado por su familia a través de los siglos, pasando por Granada, Úbeda y las catedrales renacentistas de Vandelvira, siempre protegido de los descendientes de Aníbal, los Barcas, que vigilan en secreto para destruirlos. Dos linajes rivales nacen: los Ben Ezra, guardianes de los huevos como reliquias de poder antiguo; los Bárcidas/Barcas, obsesionados con aniquilar al dragón y sus descendientes para redimir la humillación de su ancestro. En la actualidad, David Fernández de Ezra, brillante arqueólogo y último guardián Ben Ezra, planea recuperar los huevos ocultos en Córdoba y Granada. Pero es traicionado: el misterioso ladrón Tsel, maestro del robo imposible, se adelanta y hurta el Huevo de Oro de Granada dejando su tarjeta negra. La Interpol, liderada por el carismático agente Yoel Nordal, persigue al fantasma mientras David, aliado a regañadientes con Nordal, cae en una trampa mortal. En un giro devastador, Nordal revela su verdadera identidad: Lucas Barcas, último heredero Bárcida. Usando su posición en Interpol, ha orquestado todos los robos —no solo los huevos, sino reliquias sagradas del mundo entero— para cumplir el juramento ancestral. En una fortaleza secreta frente a las ruinas de Cartago, madre e hijo contemplan su botín: los tres huevos del dragón reunidos por fin, junto al Cáliz, la Lanza, el Sudario y las grandes reliquias de la humanidad. Los Barcas han vencido. El dragón está muerto, sus huevos en manos púnicas, y la gloria de Aníbal, inmortal. David, ahora prófugo bajo orden internacional, solo puede iniciar la contraofensiva: la caza ha cambiado de dirección, y la guerra milenaria continúa. Una saga épica de venganza, secretos ocultos en catedrales y mezquitas, y un linaje que sobrevive a imperios para reclamar su destino. El dragón nunca murió del todo: vivía en la sangre Bárcida. Video creado con Grok, YouCute, Deevid.
Video Content