Post by FARLEY JHAÍR MACÍAS BETANCUR
Concejal en Concejo de Medellín | Consultoría organizacional, Servicios de consultoría
POR SIEMPRE, MADAME YOURCENAR Nació en Bruselas, el 8 de junio de 1903; falleció en Ban Harbor, el 17 de diciembre de 1987. En 1981 se convirtió en la primera mujer en ingresar a la Academia Francesa. El encuentro con la belleza, es decir, con su Adriano, su Zenón, su Wang Fô, su Alexis, su Gherardo Perini..., justifican con creces la existencia. De Gherardo Perini, en Sixtina, de El tiempo, gran escultor: "El Maestro me dijo: -Este es el hito que señala el cruce de caminos, aproximadamente a dos millas de la Puerta del Pueblo. Ya estamos tan lejos de la Ciudad que los que de ella parten, cargados de recuerdos, cuando llegan aquí ya se han olvidado de Roma. Pues la memoria de los hombres se parece a esos viajeros cansados que, a cada alto que hacen en el camino, van deshaciéndose de unos cuantos trastos inútiles, de suerte que llegan al lugar en donde van a dormir con las manos vacías, desnudos, y se encontrarán, cuando llegue el día del gran despertar, como niños que nada saben del ayer. Gherardo, aquí está el hito. El polvo de los caminos blanquea los escasos árboles que hay por el campo como miliares de Dios; cerca de aquí hay un ciprés cuyas raíces se hallan al descubierto y al que le cuesta vivir... Si tú fueras mi hijo, Gherardo, no te amaría más de lo que te amo, solo que no tendría que preguntarme el porqué. Durante toda mi vida busqué respuestas a unas preguntas que quizá no tengan contestación, y excavaba en el mármol como si la verdad se encontrara en el corazón de las piedras, y extendía unos colores para pintar unas paredes, como si se tratara de tocar simultáneamente unos acordes con un fondo de silencio demasiado grande. Pues todo calla, incluso nuestra alma, o bien es que nosotros no oímos... Demasiado bien sé que los seres a quienes amamos y que más nos aman nos abandonan sin que nos demos cuenta a cada instante que pasa. Y así es como se separan de sí mismos... Ciertamente, comprendo que todo esto no es sino una ilusión, como todo lo demás, y que el porvenir no existe. Los hombres que inventaron el tiempo han inventado después la eternidad como contraste, pero la negación del tiempo es tan vana como él. No hay ni pasado ni futuro, tan sólo una serie de presentes sucesivos, un camino perpetuamente destruido y continuado por el que avanzamos todos... Gherardo, no te confundas respecto a mis lágrimas: más vale que aquellos a quienes amamos se vayan cuando aún nos es posible llorarlos. Si te quedaras, puede que tu presencia, al superponerse, debilitara la imagen que deseo conservar de ti. Así como tus ropajes no son más que la envoltura de tu cuerpo, tú no eres para mí sino la envoltura del otro, del que yo he extraído de ti y que te sobrevivirá. Gherardo, tú eres ahora más hermoso que tú mismo. Solo se posee eternamente a los amigos de quienes nos hemos separado".