Post by Esteban González Pons

Escritor y Vicepresidente Parlamento Europeo

Continúo con mis recomendaciones literarias 📖. En esta ocasión os traigo 'El ecologista de derechas', un interesante ensayo escrito por Antonio Timoner Salvá y Luis Quiroga en el que reflexionan sobre la postura que el centro derecha debería adoptar respecto al cambio climático. ✒️ La preocupación por la preservación del planeta ante la amenaza real del cambio climático parece ser una inquietud exclusiva de la izquierda, debido al ímpetu con el que agita esta bandera, que ha sabido ideologizar hasta convertirla (casi) en patrimonio exclusivamente suyo. Sin embargo, esta preocupación también debería estar compartida por liberales y conservadores: esa es la tesis que sostienen, con múltiples ejemplos y datos, Toni Timoner y Luis Quiroga en su libro ‘El ecologista de derechas’. El ensayo que firman los cofundadores del think tank Oikos busca ilustrar, con claridad y precisión, que las políticas medioambientales deben ser una cuestión transversal que atañe a toda la sociedad. Esta idea queda muy bien resumida en la frase con la que cierran el libro: «Cuidar del país que heredamos y del que heredarán quienes vengan no es un acto de sentimentalismo, sino una forma adulta de patriotismo». En esta ‘hoja de ruta’, los autores recuerdan que la preocupación por el cuidado de los ecosistemas tiene tradición en pensadores liberales y conservadores. Por sus páginas aparecen citados Edmund Burke, Michael Oakeshott o Roger Scruton, influencias incuestionables en la inquietud que mostró, ya en la década de 1980, Margaret Thatcher por el devenir de nuestro planeta. En nuestro país —se recuerda en el libro— fue el expresidente Aznar quien nombró a la primera ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino, en 1996, y también fue bajo un Gobierno del Partido Popular cuando se creó la primera Oficina de Cambio Climático, en 2001. Si bien, como demuestran estos ejemplos, la derecha ha tenido esta cuestión entre sus ideas de base, a partir de finales de la década de 1990 la izquierda consiguió adueñarse de este interés común, que atañe a muchos ciudadanos, e ideologizó hasta extremos notables la lucha contra el cambio climático. Esto produjo una gran incomodidad en los sectores conservadores de la sociedad y abonó el terreno para el negacionismo climático, tan en boga en la actualidad con el auge de los partidos de extrema derecha. Por tanto, lo que proponen Timoner y Quiroga en este magnífico (y necesario) libro es el aristotélico punto medio: ni el alarmismo de la izquierda ni el negacionismo de los populistas de derechas. Frente a la intervención excesiva del Estado, el libre mercado; frente a las restricciones y prohibiciones, incentivos para reducir la contaminación; frente al idealismo irreal, plazos claros y datos contrastados. Esta es la receta que exponen los autores para que la derecha, desde la centralidad, pueda dar respuesta a una preocupación común, que afecta a toda la sociedad, y que, hasta ahora, solo ha sido tratada como una batalla cultural. ✒️

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