Post by Elvis Oroz

Abogado en ejercicio. Profesor e Investigador | Derecho Penal, Criminología y Derecho Digital

En el iconico caso Riggs Vs. Palmer (1889), la Corte de Apelaciones de New York estableció que el derecho no puede aplicarse de manera mecánica cuando viola principios morales universales. Se dictaminó que el nieto asesino no podía heredar, consagrando la máxima: “Nadie puede beneficiarse de su propio fraude ni sacar provecho de su propio crimen”.

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