Post by Daniel Guzmán García

Jefe de Infraestructura y Seguridad IT

Como amigo de la RAE (Real Academia Española) , siento el deber de seguir defendiendo nuestra lengua común frente a las innumerables afrentas que hoy la acechan. No siempre es fácil encontrar las palabras adecuadas para hacerlo, pero en esta ocasión prefiero ceder la voz a quien supo expresar fidedignamente la grandeza del castellano. Dejo el testigo a Miguel de Unamuno: La sangre de mi espíritu. La sangre de mi espíritu es mi lengua, y mi patria es allí donde resuene soberano su verbo, que no amengua su voz por mucho que ambos mundos llene. Ya Séneca la preludió aún no nacida y en su austero latín ella se encierra; Alfonso a Europa dio con ella vida. Colón con ella redobló la Tierra. Y esta mi lengua flota como el arca de cien pueblos contrarios y distantes, que las flores en ella hallaron brote, de Juárez y Rizal, pues ella abarca legión de razas, lengua en que a Cervantes Dios le dio el Evangelio del Quijote.

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